Terapia individual · Adolescentes

Para adolescentes que buscan equilibrio, claridad...

o simplemente un lugar donde ser, sin prisa y sin juicios.

¿Es para tí?

¿Te suena esto?

Si alguna de estas situaciones te resulta familiar, la terapia puede ser el espacio que necesitas. No hace falta estar en crisis para buscar apoyo.

Buscas un espacio seguro donde poder ser tú, sin máscaras

Sientes que nadie te entiende. Y ya estás cansado/a de explicarlo.

Las notas, los/as amigos/as, las redes… todo parece demasiado.

Sientes que tu cuerpo te manda señales y quieres escucharlo

Te preocupan las relaciones que tienes

Quieres entender por qué te sientes así

Quieres aprender a quererte bien

Preguntas frecuentes

Todo lo que necesitas saber

Si tu duda no aparece aquí, escríbeme. Prefiero mil veces responder una pregunta a que te vayas sin resolver una inquietud.

¿Cuánto dura el proceso terapéutico?

Depende de cada persona y de lo que quiera trabajar. Hay quien viene para algo muy concreto y en unas semanas nota cambios. Otras personas prefieren seguir más tiempo porque sienten que les ayuda tener este espacio. No hay una duración fija. Vamos a tu ritmo.

Las sesiones suelen durar una hora. Es el tiempo justo para poder profundizar sin agobios y sin prisas.

Lo habitual es empezar con sesiones semanales para crear un buen ritmo y confianza. Luego, según el momento, podemos espaciarlas a quincenales o mensuales. Lo decidimos juntos.

Podemos hablar de lo que te pasa con claridad, pero no me gusta encasillar ni poner etiquetas rápidas. Prefiero entenderte a ti antes que buscar un nombre para lo que sientes

Tranquila/o. No hace falta llegar con un discurso claro. Muchas personas empiezan sin saber muy bien qué les pasa. Para eso estoy yo: para ayudarte a poner palabras a lo que sientes.

Por supuesto. No hay ningún compromiso de permanencia. Si en algún momento sientes que no lo necesitas o que no es tu momento, lo hablamos sin problema. Esto es para ti, no para atarte.

Totalmente. Todo lo que hables en consulta se queda en consulta. Solo saltaría esa confidencialidad si hubiera riesgo grave para ti o para otra persona. Pero siempre lo hablamos primero.

Sí. Si no puedes venir presencialmente o te resulta más sencillo, podemos hacer sesiones por videollamada. Está demostrado que funciona igual de bien y es muy cómodo.

Si te lo estás preguntando, probablemente sea un buen momento. No hace falta estar ‘muy mal’ para venir. A veces solo necesitas un espacio para ti, para parar y mirar hacia dentro.

El primer paso

Tu consulta es el inicio de algo nuevo

La primera sesión es un espacio de exploración. Sin compromisos, sin diagnósticos previos. Solo escucha.